Fotografía: Tina Modotti Al final de cada frase alarga la última palabra. Tiene la misma lentitud que los rastrojos, la misma parsimonia que el chorro de la fuente. Tendrá siempre la misma edad, a pesar de la vida, con su voz ronca que empieza a llenarse de oscuridad, de lluvia sobre las tejas en las noches largas, del ya está vivido casi todo pero acércate tú...