Está yendo por tus vísceras,
ciudad humeante
como un marrano abierto en canal.
Pronto va a amanecer y la luz
podría dejar unas gotas de anís
sobre su lengua, igual que entonces,
en aquellos patios del sur,
con mujeres remangadas bajo el frío
restregando con sal las tripas.
Nació en el vientre humeante de un cerdo
y colocaron su cuerpo a secar
junto a la lumbre, donde hervía la cebolla.
El humo de la leña quiso entrar en sus pulmones,
pero ya los habitaba un grito casi humano.
Que nadie le pida nunca que te ame,
ciudad grasienta, por mucho que esta luz
restriegue su lengua con anís.
Vive respirando
el vapor de las vísceras como siempre
y la blancura desnuda
y experta de tus brazos remueve la misma sangre
Aunque Reverdy es poco leído ahora, incluso en su tierra, es un poeta secreto que tiene lectores también secretos. Soy uno de ellos y con mis traducciones quisiera, sin disiparlo, extender ese secreto, compartirlo. La figura de Reverdy es inseparable del movimiento cubista…Entre los poetas de esa época, fue el que estuvo más cerca de es tendencia, sin excluir al mismo Apollinaire. Sus poemas son estrictas composiciones en las que cada frase es una línea que converge con las otras para construir la totalidad de un objeto, su cara visible tanto como la invisible. Cubismo: objetividad y esencialidad. Ahora bien, el cuadro cubista es una estructura visual de relaciones espaciales; el poema de Reverdy es una organización verbal de relaciones temporales. Cada poema está concebido como un objeto, pero ese objeto no tiene cuerpo: es un instante, un fragmento de tiempo. El elemento temporal acerca la poesía de Reverdy al arte de otros poetas y pintores que buscaron en lo cotidiano lo insólito...