Hay ese recuerdo que rescata el lugar del asombro, el vivir en toda su potencia que es justo su im-potencia. Existe el derecho a poder no ser. Sin llegar, sin apenas llegar. Escribe Agamben, citando a su vez a Benjamin: “Benjamin expresaba en cierta ocasión la clase de redención que encomendaba a la memoria a modo de una experiencia teológica que el recuerdo hace con el pasado. Lo que ha sido establecido por la ciencia, escribe, puede ser modificado por el recuerdo. El recuerdo puede hacer de lo incumplido (la felicidad) algo cumplido, y de lo cumplido (el dolor) algo incumplido. Esto es teología, pero es que, mediante el recuerdo, hacemos una experiencia que nos impide concebir la historia de un modo ateológico, al mismo tiempo que nos impide absolutamente escribirla con conceptos teológicos . El recuerdo restituye al pasado la posibilidad, dejando irrealizado lo ocurrido y realizado lo que no ha ocurrido. El recuerdo no es ni lo ocurrido ni lo no ocurrido, sino su potenciamien...
Imagen de la película El eco, de Tatiana Huezo Hay una anécdota real en la que avisan a Lama Yeshe que ha finalizado hace ya un largo rato el horario del discurso que estaba dando y no quedaba nadie escuchándolo, a lo que él replica: "¡Nadie que ustedes puedan ver!" Hay cosas que llevan impresa la huella de una entrega que se desentiende de una productividad visible. Si no entendí mal, Derridá decía algo así como que el "don" en el fondo es imposible, pues en cuanto se es consciente del gesto, el "dar" ya está desvirtuado por cierta deuda o intercambio, aunque sea solo el ligero resto de satisfacción. ¿Será posible la dirección contraria? ¿Tocar la experiencia como algo previo al individuo? Quizás en el concepto de hospitalidad, Derridá esté apuntando hacia esto. La intención de acogida da lugar a la casa, y no al revés, pues la hospitalidad que surge de la propiedad está pervertida. "Esperar sin estar esperando, aguardar [...] al visitante inesper...