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Henry Meschonnic: COMPASIÓN EN HEBREO

El poeta francés Henry Meschonnic me mantiene deslumbrado desde primera hora con su indagación sobre la importancia del lenguaje y las diversas maneras de manejarlo. Una de estas maneras se puede llamar realismo lógico, allí donde se considera que a las palabras corresponde una esencia. Piensen en humanidad, por ejemplo, y los distintos individuos que la forman serían entonces meros fragmentos de ese esencia. Pero hay otra manera de acer carse. Él la llama nominalismo: las palabras sirven para nombrar cosas. Está primero lo que son los individuos, uno a uno, y la humanidad no sería más que una abstracción para decir un conjunto de individuos muy concretos. Esto no es un mero juego académico, tiene sus consecuencias éticas. “La esencialización es una masificación. Es etimologicamente el fascismo del pensamiento.” Detalle revelador es el que cuenta Meschonnic sobre la masacre de los camboyanos por parte de los Khemers rojos: antes matar le sacaban a los individuos su doc...

Otra vez Mahmud Darwish

Cruzó, entre la noche y las encinas, la distancia abierta en las manos. Luego borró una a una todas las direcciones que proveen de seguridad los bordes. Lo estuve mirando caer en el silencio de algunos versos. Esta mañana eran otra vez, insistentemente, de Mahmud Darwish. “Tememos por un sueño: no creas demasiado a nuestras mariposas. Cree, si quieres, en nuestras ofrendas. Cree a la brújula de los caballos y nuestra necesidad del Norte. Hemos elevado hacia ti los picos de nuestras almas. Danos, oh sueño, el grano de trigo. Dáselo, dánoslo. Hemos elevado hacia ti las playas desde que hemos venido a la tierra de una idea o del adulterio de dos olas sobre una roca en la arena. Pero no hay nada, nada. Flotamos sobre un pie de aire... un aire que se ha quebrado en nosotros. Sabemos que reniegas de nosotros, que construyes para nosotros cárceles que llaman paraísos de naranjos, y soñamos, oh sueños anhelados, y robamos nuestros días de su revelación en el pasado de nuestros mitos. Temem...

LA CARCAJADA

El exilio no es un viaje de ida y vuelta, ni residir en la nostalgia. Quizá sea una visita, esperar a ver qué hace el tiempo con uno, salir de uno mismo hacia los demás para conocerse y congeniar, o para que lo propio se encierre en su caparazón. … El exilio es un ejercicio de reflexión sobre lo que no tienes, estupor por no tenerlo. El exilio educa el cuerpo. Te fascina la belleza de la forma, aunque su significado sea parcial: la perfección es ser consciente de la imperfección. …. Nada supera a la belleza. Pero tú, que en el fondo eres un campesino, estás de parte de los árboles que se reflejan en el río, estas de parte de las palomas, y te demoras largo rato junto a un lirio que crece, solitario, fuera de la maceta... no porque sea, como tú, una especie rara, sino porque se apoya en sí mismo para crecer desvalido. …. El exilio es el viaje del poeta en el poema, un viaje dentro del viaje, pero el lenguaje metafórico siempre vuelve la vista atrás. …. Volver... ¿adónde? Te preguntas m...

EL CANTAR DE LOS CANTARES

Coger al azar un libro de la estantería, ah, Mahmud Darwix, ¡cuánto tiempo! amarrarlo bajo el brazo, se siente en los dedos ateridos la nieve próxima, tomar café en el único bar del pueblo, en los dedos el calor de la taza, leer un solo poema, en los dedos el bendito calor... de un solo poema. Abandonar el bar, coger rumbo al aire frío de los sembrados en esta última hora de la tarde, llevar la nieve y la luz pegada a los dedos, la nieve y la luz de un solo poema, querer susurrar al oído de cada uno, ¿estáis ahí? decidme,   decid siempre a alguien. Querer apartar las telas de la tristeza, estos hilos de un tiempo derrotado y hundido en su herida, ese miedo cansado de los huesos, esa incertidumbre, querer susurrar al oído con tanta insistencia que parece que pudiera gritaros, aquí al oído, veis, veis aquí la nieve y la luz de este pequeño poema nacido, dónde nacido, qué fríos, qué dedos fríos en mitad de julio…. componed, componed siempre al final de una tarde cualquiera, una y otr...

EL NO SABER CARGADO DE COMPASIÓN, Chantal Maillard

“Pasar entre las formas como un animal entre la hierba, quedando tan solo la fragancia en su pelaje. Una fragancia es un ritmo, un color, una vibración en curso. Por lo que a mí respecta, aspiro a ser humilde aprendiz de ese animal. Llegar al poema como quien vuelve de caminar por el monte con la chaqueta mojada, y la pone al fuego y humea, y aspira ese humo. ¿Qué palabras serían ésas?" ( El no saber cargado de compasión. Entrevista de L. Giordani, A. Borra y V. Gómez, Fundación Inquietudes, 2010). "Cuando entreví el charquito de agua, supe que aquella nostalgia no se refería a la infancia ni a ningún momento de ella en particular, sino que era la de un gozo profundo ajeno a la conciencia temporal. No sabría, hasta mucho después, que aquel estado de gozo era el de la propia vida, que venía dado con ella, y que si lo perdemos –cosa que suele ocurrir con aquello que llamamos “edad de la razón”- es por efecto de la reflexión…. …cuando el niño dice yo , se ha enajenado en su ref...

...esto que no tiene palabras

Afortunadamente, yo nunca tuve que sufrir la escasez. Y hoy, cuando todo alrededor se tambalea pienso con agradecimiento. Sin embargo, conservo en algún lugar más allá del recuerdo, en la más escondida memoria, el signo de la carencia, de la pobreza y la celebración mínima. Mi cuerpo tiembla, en lo profundo de sus fibras mi cuerpo tiembla al tomar en el supermercado el pack completo de seis brik de leche de avena, como si no tuviera derecho, como si fuera excesivo. Y entonces arrastro el carro, pesadamente, por otro pasillo, encogido, tomado inesperadamente por el tiempo frágil.  Por otro camino, con sus  bordes secos, sus briznas, su polvo triste. Voy regresando raramente lúcido, sin pensar apenas, como quien cruza aires y viento.  Ceno poco, y vuelve la punzada a la garganta. Al borde de las lágrimas, acojo este camino de escritura, como si alguien  quisiera decirse,  y no puedo, mi cuerpo no puede hacer otra cosa más que escuchar. ¿Quién q...

¿Será aquí?

  Foto: Soraya Pérez Durante mucho tiempo, he buscado debajo del pensamiento con la escritura. Pero únicamente encontré nuevos pensamientos, puede que algún raro silencio alguna vez… entre dos palabras… ¿recuerdas?... en el valle de los avasallados... recuerdas aquella película que tocaba nuestro corazón perdido...  "Porque sueño, yo no lo estoy, porque sueño, sueño, porque me abandono por las noches a mis sueños, antes de que me deje el día..."   ...poco se puede dejar en unas manos abiertas. ¿Ves...? muy poco. Quizá llega el momento en que habría que intentar permanecer en silencio... No obstante, he querido aún escribir algo esta tarde, y he querido escribirte, casi como alejándome de todo el pasado, no sé bien. Debajo del pensamiento, cruzó fugazmente mientras caminaba otro pensamiento, pero por esta vez permíteme volar.    ¡Esta vez es mágico! Por lo tanto, sumamente escurridizo. Podré indicar quizás vagamente por dónde cruzaba el dudoso pájaro,...

Callar en la mirada

Este enlace contiene un vídeo de 13 minutos sobre la presentación del libro y un pequeño homenaje a Nostalgia, de Tarkovsky. ¿Qué queda cuando quitamos las historias? Presentación 'Callar en la mirada', de Enrique Pérez Arco from soraya on Vimeo .

LLEGAR A LA OFRENDA

Llegar a la ofrenda, entrar pisando la escucha entre hojas y viento. Llegar a las manos abiertas. Entrar en otro silencio si fuera posible donde cuidadosamente no decir. Llegar al aire debajo del aire quieto.  Terminar llegando al aire en su curva más callada cuando todo se mueve cuidadosamente. Mirar escuchando en lo oscuro, ahí escondido, en la canción que no dice nunca lo que sabe. Llegar hasta quién, si no conoces, y en las manos poner alguna celebración. Traer algo a eso escondido, ahí oculto amorosamente, cualquier cosa, es sencillo, un olor húmedo del aire, algunas veces, o un poco de hierba. Ir cayendo de uno en otro hueco con agua o manos abiertas. Ir llegando con cada ofrenda hasta lo oscuro. El intercambio cuando uno se inclina a recibir. Ir encendiendo poco a poco cada silencio del mundo en lo que fluye vida abajo y cae de mundo en mundo.