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¿Será aquí?

Foto: Soraya Pérez



Durante mucho tiempo, he buscado debajo del pensamiento con la escritura. Pero únicamente encontré nuevos pensamientos, puede que algún raro silencio alguna vez… entre dos palabras… ¿recuerdas?... en el valle de los avasallados... recuerdas aquella película que tocaba nuestro corazón perdido...

 "Porque sueño, yo no lo estoy, porque sueño, sueño, porque me abandono por las noches a mis sueños, antes de que me deje el día..."

 
...poco se puede dejar en unas manos abiertas. ¿Ves...? muy poco. Quizá llega el momento en que habría que intentar permanecer en silencio... No obstante, he querido aún escribir algo esta tarde, y he querido escribirte, casi como alejándome de todo el pasado, no sé bien. Debajo del pensamiento, cruzó fugazmente mientras caminaba otro pensamiento, pero por esta vez permíteme volar. 
 
¡Esta vez es mágico! Por lo tanto, sumamente escurridizo. Podré indicar quizás vagamente por dónde cruzaba el dudoso pájaro, y será nuestra tarea esa atención que se para a ratos, por si acaso, y escucha y se pregunta recostada en cualquier sitio, porque hace falta a veces apoyarse donde sea, ¿será aquí?

Tendremos que soltar durante un instante todo lo que pesa en este mundo, toda la exigencia, excesiva, sí, soltar, dejar ir, cuando pesan demasiadas cosas y va a dar igual que ruede todo lo que tenga que rodar, y entonces mirar dentro de la ligereza, dentro de ese alivio momentáneo, ¿será aquí? 
 
Recogerlo todo si es que hace falta, que a veces no, o lo que quede, o lo que parezca conveniente, y seguir, aunque siempre se puede volver a soltar nuevamente; eso es, seguir como sea, pero con un poco de atención a esa cosa tan sencilla de escuchar dentro de cualquier pregunta, da igual, yo te traigo esta que podría valer ¿será aquí? Y no esperar respuesta. Justo de eso se trata. 

Y cuando has aprendido a no esperar respuesta, alargar la misma pregunta sin mucha seriedad, con esa cosa leve, casi infantil del asombro, ¿será aquí? Habrá que ir posando la atención, el frágil pájaro de la atención, en eso que se queda vacío después de las preguntas ¿será aquí? Ese vacío. Esa es la ocasión: es como despertar en el interior de un olor fresco que se recuerda de las mañanas antiguas, lo que siempre permanece en el recuerdo, es algo limpio, y es algo bello, y es aquel instante de ternura... o de alegría... ¿será aquí?

Da igual, ¿te das cuenta de que da igual? ¿Quién ha venido a decir qué pensamientos son válidos y qué nos pueda sostener y qué no? Quizás no tenga forma, tampoco la necesita. Es un destello, apenas un trocito de calor tuyo, o de calor de algo, de alguna vez. ¿Será aquí? …y quedarte ahí en el filo, en ese abismo que precede a las respuestas. Y no dejar de escuchar, nunca dejar de escuchar a través de todos los ruidos de este mundo, reconociendo ese espacio necesario de silencio que relumbra no sé cómo, escuchar por todo lo largo de la respiración, cuidadosamente escuchar.

Será algo muy sencillo, será casi humo, casi nube, y tendremos que ser casi niños, para la realidad suelte toda la consistencia que hemos aprendido. Será humo, será nube, y parece magia, parece sueño. 
 
"Porque sueño, sueño..."
 
Porque algún día tendríamos que darnos cuenta de que la realidad es tan poco consistente como cualquier pensamiento. Será magia. Y será toda la tarea que nos quede a todos por delante para mucho tiempo. Por ahora, así, frágiles en lo escurridizo, podría valernos una sola pregunta ¿será aquí? ...y marcar con el dedo húmedo en el aire un camino para el corazón, para lo escondido del corazón. Y respirar más despacio un par de minutos, y apenas empezar a sonreír sin motivo, no mucho más que empezar a sonreír... 
 
y eso será entonces como teclear la contraseña, o extender un buen deseo fugazmente y en secreto, en el corazón y en secreto, o compartir la luz de la tarde, por el simple gozo de dar algo, de darle una oportunidad a otras maneras, o dar tres pasos más lentos de lo normal... y sentir el peso, y soltarlo, por el simple gozo de darnos otra oportunidad y otras maneras. ¿Será aquí? Es de esas cosas que se saben, no hay duda. Tú lo sabes. Es bueno, y lo podemos entregar donde queramos. Realmente, nos hace bien.
 
Gracias...

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