Ir al contenido principal

Entradas

Más allá de la poesía

...La voz de este diario ( Adios a la India ) responde a una mirada desencantada. A una escucha, también, y una sensibilidad temerosa ante la perspectiva de que pueda perderse algo que transformó la vida de muchos de los que viajamos allí. Si me preguntan qué es ese algo, yo diría que un ritmo, el del remo hendiendo las aguas, el arrastre de las chanclas, el paso de los búfalos dirigiéndose al río, la recitación de los versos sánscritos, por ejemplo. Un ritmo es suficiente para in-formar el alma aun cuando la palabra alma ha perdido el sentido. Si la vibración producida por el paso rítmico de un ejército puede hacer saltar un puente, también puede crearlos. Un ritmo, estoy segura, es suficiente para salvar el mundo. Ese ritmo merece recordarse. Creo que ese fue mi empeño, y creo que por eso vuelvo a India una y otra vez.. Chantal Maillard Gracias, Stalker

Poética,

A ninguna ribera dedicado, a ninguna página confiado el puro cebo de ese canto... Otros se apoderan en los templos del cuerno pintado de los altares: !mi gloria está en las arenas! !Mi gloria está en las arenas!... Y no es errar, Oh, peregrino, codiciar la era más desnuda para reunir en las sirtes del exilio un gran poema hecho de nada... !Silbad, oh frondas por el mundo, cantad, oh conchas en las aguas! He construido sobre el abismo y la bruma y el vapor de las arenas. Me acostaré en las cisternas y los navíos huecos, en todo lugar vano y marchito donde yace el gusto de la grandeza... .............................. Las manos más desnudas que en mi nacimiento y el labio más libre, puesto el oído contra esos corales donde yace la queja de otra edad, Aquí estoy, restituido a mi ribera natal... Sólo hay historia del alma, sólo hay bienestar del alma. Con el aquenio, el anofeles, con los rastrojos y las arenas, con las cosas más frágiles, con las cosas más vanas, la simple cosa, esta si...

Saint John Perse, Anábasis

El poeta tiene el perfecto derecho, e incluso el deber, de ir a explorar los más oscuros dominios; pero cuanto más lejos va en esta dirección, más debe emplear medios de expresión concretos. Cuanto más lejos penetra en el dominio irracional o místico, más obligado está a expresarse por medios reales, incluso extraídos de su vida experimental. Tened los pies en el suelo y construid con todo eso una obra fuera del tiempo, fuera del lugar, edificada en esta re-creación. ------- No habitaremos siempre esta tierra amarilla que fue nuestra delicia... El Verano, más vasto que el Imperio, supende en las mesetas del espacio varias capas de climas. La vasta tierra en su era rueda hasta el borde su pálida brasa bajo las cenizas. -Color de azufre, de miel, color de cosas inmortales, toda la tierra de hierbas encendiéndose con las pajas del otro invierno- y de la verde esponja de un solo árbol el cielo extrae su jugo violeta. !Un paraje de piedras de mica! Ni un solo grano puro en las raspas del vi...

Ser sin empeño alguno...

Y así los pasos del hombre sobre la tierra parecen ser la huella del sonido de su corazón que le manda marchar… Pues que el sonido propio, inalienable, del que el hombre es portador, es su ritmo inicial, cadencia cuando el tiempo no se recorre en el vacío o en la monotonía. Mas el solo ritmo puebla la extensión del tiempo y lo interioriza, y así lo vivifica. Y el corazón sin pausas marca, sin que de ello sea necesaria la percepción ni la contraproducente voluntad, la pausa en la que se extingue una situación, don del vacío necesario para que surja lo que está ahí en espera de enseñorearse de la faz del presente. Y esta pausa imperceptible es un respiro para el hombre, que necesitaría que se le dieran más anchamente estos respiros entre una situación y otra por leves que sean sus diferencias, que espera siempre comenzar a vivir de nuevo desde el simple respirar; respirar libre de todo acecho, de todo peso, sin saber ni sentir el presente que llega a instalarse, por puro que este ...

Solamente algo

Ahora, aquí, merece la pena pinchar en este enlace, tres poemas sólo, y detrás esa extensión tan callada, Tres poemas de Alejandra Pizarnik Gracias, Laura.

Encuentro

Avanza tú mi semejante En sueños lo he visto Se acercaba a la arcilla De azul Alentaba en mi un tintineo triste Ese día regresaban pálidas al grito de las ultimas linternas las visitas Acompañamos este desierto hasta una noche Las estrellas se empujan en el frío Del ardor de la luz hemos dispersado sus manantiales para que la meseta se cubra de canto Hacia qué duna mi guía nos remontamos para descubrir el silencio entre los jardines de los muertos Haz que fluya el Salsabil de tus manos Ahueca la flor de la creación El lamento de los navegantes me atraviesa de orilla a orilla Es esa acaso mi familia recordándome el resplandor de los exilios El colorido de los guijarros recupera su ...

Lo visible y lo invisible, Maurice Merleau-Ponty

...Yo, que veo, tengo también mi profundidad, ya que estoy adosado a lo visible que veo y que sé muy bien que me envuelve por detrás. El espesor del cuerpo, lejos de rivalizar con el del mundo, es, por el contrario, el único medio que tengo para ir hasta el corazón de las cosas, convirtiéndome en mundo y convirtiéndolas a ellas en carne. ...el vidente, al quedar cogido en lo que ve, a quien ve es a sí mismo: hay un narcisismo fundamental en toda visión. Por la misma razón, la visión que ejerce sobre las cosas, las cosas la ejercen sobre él. Como han dicho muchos pintores, me siento mirado por las cosas: mi actividad es identicamente pasividad, lo cual constituye el sentido secundario y más profundo del narcisismo: no ver fuera, como lo ven los demás, el contorno de un cuerpo que se habita, sino, ante todo, ser visto por él, existir en él, emigrar a él, ser seducido, captado, alienado por el fantasma, de forma que vidente y visible se hacen recíprocos y ya no se sabe quién ve y quién es...

Conquista de lo inutil, Werner Herzog

Junto a nuestra lancha, un cardumen de pececitos saltaba fuera del agua y volvía a sumergirse. Vi una caimán disecado, apoyado en la cola y cantando con una guitarra. Llevaba también gafas de sol. Un niño cargaba cinco caimanes pequeños en las manos y quería vendérmelos. Primero pensé que estaban muertos, porque colgaban muy quietos, relajados, y se dejaban agarrar por la cabeza, pero era más bien el agotamiento, porque el vendedor insistía en demostrar que aún les quedaba algo de vida poniéndoles la llama del encendedor debajo de la cola para que enroscaran el cuerpo como víboras. Una mujer joven amamantaba a un cerdo recién nacido que había quedado huérfano. Cuando los cerdos crecen, les atan alforjas de carga en el lomo y a andar. Las mujeres indígenas aman los dientes de oro. Contra la selva, los poderes del cielo son impotentes. Antes de eso, en el río Huallaga, el barco paró en un lugar desde donde en realidad no se veía ningún pueblo. No había nada salvo un desem...

Pierre Reverdy

Pierre Reverdy, Fuentes del viento, 1929, hay poco traducido. Libro de poemas para coger de vez en cuando. La vida se enreda en el lenguaje. La importancia de la mirada, detenida en un gesto, cualquier roce, sucesivas imágenes, rumores, ese color que gira a sombra... La mirada, atrapada por el mundo, se revuelve y bracea queriendo soltarse. El poema nace ahí, en esa tensión. El yo se incorpora al mundo y se aquieta. O bien justo al revés, el mundo se incorpora al yo y se agita un instante. Entre ambos lados, el espejo es poema. Camino sinuoso Hay un terrible gris de polvo en el tiempo Un viento del sur con poderosas alas Los ecos sordos del agua en la tarde que zozobra Y en la noche mojada que brotó del torbellino voces rugosas que se quejan Un sabor de ceniza en la lengua Un ruido de órgano por los senderos La nave del corazón que se tambalea Todos los desastres del oficio Cuando los fuegos del desierto se apagan uno a uno Cuando los ojos están empapados como briznas de hierba Cuand...

El monje desnudo, Taneda Santoka

El tiempo de la espera culmina en una floración de la pobreza, porque toda esperanza obliga a la memoria a desprenderse de lo que había soñado. Desde el frondoso árbol de quien se cree dueño de su vida, van cayendo las hojas, una a una, hasta que lo que ha sido encuentra en lo profundo de su nada el fruto irreconocible de lo que es. Incluso el lenguaje se queda sin motivos para significar. Y el poema, construida la ruina del olvido, sospecha la identidad del sin sentido en la palabra del ser. ... La sensación de que algo falta... Caen las hojas. ... Caen las hojas... Desde ahora, el agua se vuelve más sabrosa. ... La recojo y la alzo hacia la luna. La luminosidad del agua ... Con viento de otoño recojo una piedra ... Es éste un haiku perfecto. Con una sencillez imposible de parangonar, Santoka nos remite al gesto desnudo de intención. Se nos antojaría preguntarnos para qué recogería esa piedra. Tampoco nos ayuda no saber qué tipo de piedra era. La pregunta del "para qué" debe...