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Poemas de Andrés Mencía, porque el otro es la paz

Soy otro fumador que se ha desorientado en esta niebla que no levantará, con todas mis mujeres hechas trizas, la juventud colgada de una taquilla del penal de Herrera de la Mancha y borrado mi móvil de todas las agendas sustantivas, más unos pocos libros sin dedicatoria subrayados por un desconocido que también era yo como este fumador que se ha desorientado entre la última condena y el umbral, sin barcos para volver a parte alguna, o más exactamente, sin tiempo de retorno y que apenas recuerda los penúltimos planos, si era él o el pitillo quien contaba la historia. ------ Cada esquina tiene su música o su grito de amor o, más concretamente, una tristeza, y tan verdadera aparece esa mujer que se brinda por cinco mil completo como este muchacho que sujetaba de la traílla al puma y que hoy no ha reparado porque leía el nombre del traductor de la Biblia en el escaparate de la librería, y en la otra esquina se ofrece otro muchacho y un poco más arriba se le ha oído a Macario, siempre por l...

Sandoval

Fotografía: Tina Modotti Al final de cada frase alarga la última palabra. Tiene la misma lentitud que los rastrojos, la misma parsimonia que el chorro de la fuente. Tendrá siempre la misma edad, a pesar de la vida, con su voz ronca que empieza a llenarse de oscuridad, de lluvia sobre las tejas en las noches largas, del ya está vivido casi todo pero acércate tú...

La memoria amenazada

La memoria amenazada es un libro publicado hace ya más de un año por iniciativa del Grupo de Desarrollo Rural del altiplano granadino. Recoge las voces de personas nacidas en La Puebla de don Fadrique entre 1912 y 1940. En él se relatan sus experiencias, sus recuerdos, sus historias de guerra y sobre todo de posguerra vividas en un determinado entorno rural, hoy ya casi desaparecido. Toda una manera de mirar el mundo y de relacionarse con los demás y con la tierra dentro de la escasez fue engullida por nuestra modernidad bañada en abundancia. Queda aún la memoria de quienes pudieron vivirlo y también sufrieron directamente. Relatos que sus hijos oímos tantas veces hasta que se confundieron con nuestra propia memoria, hasta que se hundieron en nuestro interior y conformaron nuestras propias raíces. Era necesario verlo escrito y hay que agradecerlo. Una hermosa labor de recuperación de nuestra memoria histórica es  salvar esos trazos, en carne viva aún, que contienen, junto a tanto ...

Pérdida

Este sol instalado en la mudez bajo todas las ventanas del mediodía se alarga ardiente sobre otro tiempo por lomas sin asfalto ni destino donde un hombre solo y una reja rompen este silencio. Las bestias sudan con un resplandor de cobre y el aroma ácido a paja húmeda de los cuerpos se extiende por los ojos cerrados de la luz. Algo que ya no existe está a punto de estallar, algo suave como una perdiz escondida en la garganta, otra voz, tan rotundamente silenciosa como una pérdida.

Paja, arcilla y aceite

La casa está construida con paja, arcilla y aceite, anclada en el espacio vacío bajo la deslumbrante exactitud. Cruzan sílabas rotas en la mirada sin final, sostenida, perpleja en su desierto. Tú empujas la puerta entre dos luces y entras donde la distancia recupera penumbra y piedad.

Saint John Perse: Imágenes para Crusoe

LAS CAMPANAS Anciano de manos desnudas repuesto entre los hombres, ¡Crusoe! llorabas, imagino, cuando desde las torres de la Abadía, como un flujo, se derramaba el sollozo de las campanas sobre la Ciudad. . . ¡Oh Despojado! Llorabas recordando los rompientes bajo la luna; los silbos de más distantes riberas; las músicas extrañas que nacían y se asordaban bajo el ala cerrada de la noche, semejantes a los encadenados círculos que son las ondas de una concha, a la amplificación de clamores bajo la mar. EL MURO El lienzo de muro está enfrente, para conjurar el círculo de tu sueño. Pero la imagen lanza un grito. La cabeza contra una oreja del sillón grasiento, exploras tus dientes con tu lengua: el sabor de las grasas y las salsas infecta tus encías. Y sueñas con las nubes puras sobre tu isla, cuando el alba verde crece lúcida en el seno de las aguas misteriosas. Es el sudor de las savias en exilio, la suarda amarga de las plantas silicuosas, la insinuación acre de los manglares carnosos ...

Contrapunto: Saint John Perse

Fiel a su oficio, que es el de profundizar el misterio mismo del hombre, la poesía moderna se interna en una empresa cuya finalidad es perseguir la plena integración del hombre. No hay nada pítico en esta poesía. Tampoco nada puramente estético. No es arte de embalsamador ni de decorador. No cría perlas de cultivo ni comercia con simulacros ni emblemas, y no podría contentarse con ninguna fiesta musical. Traba alianza en su camino con la belleza -suprema alianza-, pero no hace de ella su fin ni su único alimento. Negándose a disociar el arte de la vida, y el amor del conocimiento, es acción, es pasión, es poder y es renovación que siempre desplaza los lindes. El amor es su hogar, la insumisión su ley, y su lugar está siempre en la anticipación. Nunca quiere ser ausencia ni rechazo. ….. “No temas”, dice la Historia, quitándose un día la máscara de violencia y haciendo con la mano levantada ese ademán conciliador de la Divinidad asiática en el momento más fuerte de su danza destructora. ...

A propósito de Panero

Acomoda el blanco del cuaderno al ritmo, la pausa, el sístole. Y procede a decirle a nadie el nombre de nada. Sólo cruje el roce dentro, por el tronco vacío, dentro de cavidad o cúpula o tubería, dentro, por los desagües, por el frío. Humean palabras en orillas de olores sucios chirriando ecos, filos, de noche.

Poemas de Panero

No sabiendo si existo no sabiendo a solas no sabiendo, rodeado de flores pálidas que habitan el cemento y la áurea paloma a la que embisto sin saber todavía si yo existo. ---- Bello es el pájaro azul de la ruina allí donde una reina en el espejo mira y Blancanieves pregunta si yo existo. ---- Inmóvil como la muerte es el poema y el pájaro fonema se desliza como un reptil sobre mi nombre ah pájaro cruel de la ruina que tras el bello árbol su mano ubica sabiendo por la hojas que yo existo.

TUA BLESA Y L. M. PANERO

...Sin embargo, por la poesía la palabra del vacío resulta ser palabra plena, la que pone en evidencia la palabra vacía -otro de sus nombres:palabrería; otro: habla común; otro: discurso oficial, autoritario- aquella que es desplazada y sustituida por el referente, por la cosa, a diferencia de la palabra poética que dicta la ley de la inexistencia de la cosa o, al menos, de su ocultamiento. Por ello, al verdadero poeta, de cuya escritura conoce que su ser es ser tan sólo un trazo en el viento, no le resta, en su aventura de decir, sino la errancia en busca del nombre, que jamás será tal, sino tan sólo una senhal, un producto de la catacresis; nunca un signo, sino un mero significante; una palabra o, dicho más propiamente, apariencia de palabra, a la espera de ser leída, a la espera de completarse, esto es, a la espera sin más, en un modo de espera en vano, espera sin esperanza alguna. Tua Blesa, epílogo a Teoría del miedo, Leopoldo María Panero, Ed. Igitur, 2000.