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Saint John Perse: Imágenes para Crusoe

LAS CAMPANAS
Anciano de manos desnudas
repuesto entre los hombres, ¡Crusoe!
llorabas, imagino, cuando desde las torres de la
Abadía,
como un flujo, se derramaba el sollozo de las campanas sobre la Ciudad. . .
¡Oh Despojado!
Llorabas recordando los rompientes bajo la luna; los silbos
de más distantes riberas; las músicas extrañas que nacían y se asordaban bajo el ala cerrada de la noche,
semejantes a los encadenados círculos que son las ondas de una concha, a la amplificación de clamores bajo la mar.


EL MURO
El lienzo de muro está enfrente, para conjurar el círculo de tu sueño.
Pero la imagen lanza un grito.
La cabeza contra una oreja del sillón grasiento, exploras tus dientes con tu lengua: el sabor de las grasas y las salsas infecta tus encías.
Y sueñas con las nubes puras sobre tu isla, cuando el alba verde crece lúcida en el seno de las aguas misteriosas.
Es el sudor de las savias en exilio, la suarda amarga de las plantas silicuosas, la insinuación acre de los manglares carnosos y la ácida delicia de una negra sustancia en las vainas.
Es la miel silvestre de las hormigas en las galerías del árbol muerto.
Es un sabor de fruto verde que acidula el alba que bebes: el aire lechoso enriquecido con la sal de los alisios. . .
¡Alegría!, ¡oh alegría desatada en las alturas del cielo! Las telas puras resplandecen, los invisibles atrios están sembrados de hierbas y las verdes delicias del suelo se pintan al siglo de un largo día.

*Textos tomados de Antología Poética de Saint-John Perse, Colección “Los poetas”, Compañía General Fabril Editora, Buenos Aires, 1960.

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