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QUIEN ESPERA

" ¿Quién espera desde hace tiempo que yo también le mire a los ojos, le reconozca y le ame?”
Bert Hellinger

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Poemas de Pierre Reverdy, según Octavio Paz

Aunque Reverdy es poco leído ahora, incluso en su tierra, es un poeta secreto que tiene lectores también secretos. Soy uno de ellos y con mis traducciones quisiera, sin disiparlo, extender ese secreto, compartirlo. La figura de Reverdy es inseparable del movimiento cubista…Entre los poetas de esa época, fue el que estuvo más cerca de es tendencia, sin excluir al mismo Apollinaire. Sus poemas son estrictas composiciones en las que cada frase es una línea que converge con las otras para construir la totalidad de un objeto, su cara visible tanto como la invisible. Cubismo: objetividad y esencialidad. Ahora bien, el cuadro cubista es una estructura visual de relaciones espaciales; el poema de Reverdy es una organización verbal de relaciones temporales. Cada poema está concebido como un objeto, pero ese objeto no tiene cuerpo: es un instante, un fragmento de tiempo. El elemento temporal acerca la poesía de Reverdy al arte de otros poetas y pintores que buscaron en lo cotidiano lo insólito...

ME ENTRETENGO

Me entretengo en la forma que ha dejado la noche sin terminar después de un sueño breve, me entrego sin prisa  a la respiración de eso otro que dormía, lo que no soy y tiembla igual que yo, inaudito amor a ciegas.

Los viejos creyentes (Vasili Peskov, Editorial Impedimenta)

  Los viejos creyentes (Vasili Peskov, Editorial Impedimenta) es un libro cuya lectura cuesta dejar cuando se empieza. En 1937 un matrimonio cristiano ortodoxo ruso siente peligrar sus rituales y viejas creencias. Hay sobre eso toda una historia de más 300 años, que se puede consultar en internet.  Ese matrimonio se aisló del resto del mundo con sus hijos, de por vida, en un paraje inhóspito de la taiga siberiana, a doscientos kilómetros del lugar más cercano habitado por seres humanos. Durante cerca de cincuenta años vivieron sin contacto alguno con el mundo. Querían preservar intactos sus rituales y la pureza de sus creencias. Dicho así, podríamos pensar en alguna especie de fanatismo, pero se descubre algo muy distinto cuando uno entra en su isla de supervivencia y precariedad, entreverada por la devoción.  Algo intacto dentro de sí mismos, no expresado, lo permea todo. Su don, lo que yo considero su don, no fue quizás la creencia, que es algo exterior, ot...