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Palabras al revés


Un kaluli vive en dos mundos: el mundo visible de la gente y el mundo de sus reflejos, donde la gente vive como jabalís o casuarios en las laderas del monte Bosavi. Cuando alguien muere, el reflejo también desaparece y se convierte en un pájaro en el mundo visible. Los pájaros se ven unos a otros como personas, y sus reclamos son de personas que hablan entre sí. El tránsito de la vida es de niño a pájaro.

Las canciones humanas son cantos de pájaros y las palabras de un canto se llaman “palabras de sonido de pájaro”. Son “palabras al revés”, palabras comprensibles pero completamente distintas a las del lenguaje hablado, palabras que tienen un significado por debajo, en otro lado. Todas las metáforas se basan en pájaros, árboles, tierras y aguas. Los cantos son en primera persona: el cantante se encuentra solo lejos de su hogar. Describen un trayecto en el que cada nombre de lugar evoca asociaciones nostálgicas, pues un árbol es una casa, un jardín es comida, un pájaro es una persona, la vida es un mapa y el canto es un sendero que lo recorre.

......

En la lengua bosavi, la palabra para “mañana” es la misma que para “ayer”. La palabra ya no se aplica a la sociedad kaluli, si no a los mismos pájaros que antaño fueron kalulis.

ii-yehhh-u

ii-yehhh-u

susulubii susulubii susulubii


aún están en los árboles.


Eliot Weinberger, Algo elemental, Ed. Atalanta






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